Proyecto negro
¿Qué es el Biekeibacterium resiliens?
Es una bacteria extremófila, es decir, que vive en condiciones que serían letales para la mayoría de los seres vivos. Su nombre, no de casualidad, combina el vocablo taíno bieke, para referirse a la isla donde se ha descubierto recientemente por la científica boricua Lizbeth Dávila Santiago, y el latino resiliens (resistente), un homenaje a su capacidad para adaptarse a los entornos más hostiles. Fue identificada por primera vez en la principal zona de bombardeos con explosivos experimentales de la marina estadounidense.
¿Por qué es tan poderoso?
Esta bacteria es una máquina de resiliencia. En primer lugar, sobrevivió 70 años de intensos bombardeos, cosa sumamente improbable. Y después de ello, ha sobrevivido a los metales pesados y toda suerte de químicos contaminantes, públicos y secretos, transformándolos en compuestos menos dañinos. Literalmente comiéndoselos. Y todo ello en ambiente contaminado radiactivamente por el uranio empobrecido con que se recubren los proyectiles para darles mayor poder de penetración.
Su verdadero superpoder es la biorremediación porque limpia, de forma natural, suelos y aguas extremadamente contaminadas. Actualmente, la Biekeibacterium resiliens está siendo estudiado por científicos boricuas para restaurar ecosistemas en todo el mundo.
Lección de un gigante invisible
La Biekeibacterium resiliens nos enseña que la fuerza no siempre está en el tamaño, sino en la adaptabilidad: a veces lo pequeño es lo único capaz de resistir. Para los puertorriqueños, es un símbolo de esperanza: demuestra que hasta en los entornos más castigados, la vida encuentra un camino. Y que la ciencia en Puerto Rico puede aportar muchísimo a la humanidad.